El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) podría estar más cerca de conocer la verdad detrás de la desaparición de la bebé Keibril García Amador, gracias a una nueva prueba con resultado pendiente.
La sangre extraída de las prendas de ropa de bebé encontradas en un cañal de la finca El Trapiche de Juan Viñas, Jiménez, el pasado jueves, podrían ser crucial en la resolución del caso, según lo explicó Randall Zúñiga, director interino de la policía judicial.
En caso de que los resultados de ADN confirmen que la sangre es de la bebé desaparecida, el sospechoso de apellido Casasola podría enfrentar cargos por homicidio, sustracción de menor y violación. El jefe policial señaló que esta nueva información cambiaría el enfoque de la búsqueda, que continuaría, pero desde una perspectiva diferente.
El resultado de la prueba podría tardar de 15 a 22 días, dependiendo si es necesario amplificar el ADN. Zúñiga aseguró que darán prioridad a este caso para tener detalles cuanto antes, al igual que la prueba de paternidad.
Casasola sigue siendo el único implicado en el caso y descuenta prisión preventiva. El OIJ mantiene la hipótesis de que actuó solo por el análisis de videos del recorrido que hizo el sujeto desde el sitio de la sustracción hasta la finca donde habría abandonado a la niña en Juan Viñas.
En resumen, el resultado pendiente de la prueba de ADN de las prendas de ropa de la bebé encontradas podría ser decisivo para determinar el destino de Keibril García Amador. Si la sangre pertenece a la bebé, el sospechoso Casasola enfrentaría cargos por homicidio, sustracción de menor y violación. El OIJ dará prioridad a la prueba y la búsqueda de la menor continuará desde una perspectiva diferente.


