Ernesto y Sandra Lemus, una pareja de esposos latinos migrantes de El Salvador, fallecieron con tan solo dos semanas de diferencia en un hospital de Nueva York luego enfermarse de coronavirus.
Ernesto falleció el martes de la semana pasada, mientras que su esposa Sandra el pasado 26 de febrero. La pareja -que vivía en Long Island- permanecía intubada en un centro de salud tras complicaciones en la enfermedad, informaron sus hijos, de 22 y 18 años, a la cadena Telemundo.
“Como una promesa entre ellos, siempre se decían que -si Dios lo quería- y que si alguna vez tuvieran un hijo, mamá se aseguraría de criarme desde el primer día hasta el último día [de su vida], y luego él [mi padre] se aseguraría de todo lo demás“, aseguró Johalmo Lemus, el hijo de la pareja.
Johalmo cuenta que todos los días llamaba al al hospital para ver cómo estaba su padre. “Esperábamos que papá mejorara, pero el domingo me llamaron y me dijeron que su pulmón colapsó debido al exceso de trabajo del ventilador”, explicó.
Ernesto, o Ernie como era conocido, falleció un día antes del cumpleaños número 22 de su hijo. “A mi modo de ver, tal vez él no quería que tuviera esa tristeza el día en que debería ser feliz”, dijo Johalmo según recoge NBC New York.
Ernie era un conocido chef una Trattoria en Mineola. Durante la pandemia, cocinó y ayudó a llevar comidas a los trabajadores de primera línea en un hospital al otro lado de la calle.
“Fue como si hubiéramos pasado por toda una guerra juntos durante todo un año. Él hizo mucho por los trabajadores del hospital”, dijo el propietario de Spaghettini, Pasquale Vetrano.
“Estuvo aquí todos los días durante la pandemia desde el principio y trabajó duro para los trabajadores de primera línea”, agregó en declaraciones a ABC New York.
Vetrano y la comunidad de Long Island están tratando de ayudar a los dos hijos de Ernie y Sandra y han abierto una página de GoFundMe .
Johalmo asegura que él y su hermana todavía se están acostumbrando al hecho de que ahora viven solos sin sus padres, pero que aprecia mucho la impresión que su padre dejó en tantas personas.
“Al final es como si no fuera un médico o como un científico, solo era un chef. Pero hacía sonreír a la gente, esa era la parte más importante”, dijo Johlamo.


