Un hecho indignante ocurrió en Filipinas, cuando una niña de 13 años, llamada Asnaira Pamansag Mugaling, se casó, por obligación, con un hombre de 48 años, de nombre Abdulrzak Ampatuan, quien tiene hijos de una edad cercana a la de la pequeña.
La ceremonia se celebró en el pueblo de Mamasapano, en la provincia de Maguindanao, de mayoría musulmana. Allí acudieron amigos y familiares de ambos.
La niña llevaba puesto un vestido de matrimonio durante la ceremonia y posó para las fotos con su nuevo marido, quien construyó la casa donde ya vive con la menor de edad.
Según lo que han informado medios internacionales, el plan del matrimonio es que Ampatuan se dedique a las labores como granjero, mientras que ella cuida a los hijos de él y hace labores del hogar. “Estoy feliz de haberla encontrado y pasar mis días con ella cuidando de mis hijos”, expresó Ampatuan.
El hombre, quien ha tenido cinco esposas, aseguró que, si bien está en unión marital con Asnaira, no tendrán hijos sino hasta cuando ella tenga 20 años y haya terminado de estudiar, patrocinada por él.
“Pagaré por su escuela porque quiero que tenga una educación mientras esperamos por el momento correcto para tener hijos”, declaró a medios este hombre que, a los ojos del mundo, cometió un acto reprochable al casarse con la menor.
Por su parte, la pequeña también habló a los medios asegurando que no tenía miedo porque el hombre es amable con ella. “Quiero hacer feliz a mi esposo”, aseguró la niña, según citó el medio británico Daily Mail.
La noticia, aunque preocupante, no es algo extraño en algunas zonas de Filipinas, puesto que la ley musulmana permite que los niños se casen a partir de los 15 años, mientras que las niñas pueden hacerlo desde el comienzo de su pubertad.
Pero Asnaira es tan solo la representación de un trágico fenómeno mundial, puesto que según datos de Unicef, ala de protección de la infancia y adolescencia de Naciones Unidas, 650 millones de niñas y mujeres que viven en el mundo se casaron siendo menores de edad. De hecho, estima que el 21 % de las mujeres adolescentes se han casado antes de cumplir 18 años.
“El matrimonio infantil o el matrimonio que se contrae antes de cumplir 18 años, constituye una violación de los derechos humanos. Pese a las leyes que lo prohíben, esta dañina práctica sigue estando muy extendida”, dice Unicef, añadiendo que lo que le espera a las niñas y niños en esa situación es toda una vida de sufrimiento, y en el caso de las mujeres, tienen menos posibilidades de seguir yendo al colegio y más de ser víctimas de violencia en el hogar.
África subsahariana es la zona en donde más persiste este drama, puesto que el 37 % de las niñas se han casado durante la infancia. En Níger el porcentaje es aplastante, con 76 % de las niñas, en la República Centroafricana, 68 %, y en Chad, 67 %.


